jueves, julio 17, 2014

La naturaleza como influencia en la pintura

A lo largo de toda la historia del arte el artista se ha valido de la naturaleza como elemento inspirador o como fuente de recursos para realizar sus obras. Esto ya sucedía desde la Prehistoria cuando el hombre inspirado por lo animales que veía a su alrededor o incluso a veces por la flora lo representaba en las paredes de las cuevas y es que el hombre siempre ha sentido la necesidad de representar a sus iguales lo que vivía y sentía siendo un catalizador de estímulos y sensaciones que le rodeaban capaz de percibirlo y plasmarlo a través de la pintura.

A veces paseando o bien en nuestro entorno más cercano vemos cómo un pequeño elemento nos acompaña y hace que nuestros cuadros se vean de algún modo influenciados por este elemento.

Árbol frente a la ventana de mi estudio de pintura

En mi caso un árbol situado frente a mi estudio de pintura me acompaña a lo largo de las estaciones y soy testigo de su cambio, veo como se le caen las hojas, se cubre de nieve, le vuelven a salir las hojas y así continuamente. Hace poco lo comentaba en una red social y es verdad, la influencia que este árbol produce en la pintura es inevitable, sobre todo si lo que se pinta en muchas ocasiones son paisajes aunque el motivo en sí tiene poco que ver ya que estoy convencido que esto puede afectar a cualquier artista de cualquier disciplina.

Quizás haya que destacar desde la Escuela de Barbizón que fueron los primeros en pintar al aire libre los artistas que se sintieron más inspirados por la naturaleza a la hora de desarrollar sus cuadros. Y a partir de entonces seguirían los impresionistas que sin duda así lo reflejan sus cuadros.

Claude Monet pintando en Giverny
Volviendo al lugar dónde comencé este comentario, para el artista permanecer envuelto de la naturaleza es algo muy positivo a la hora de crear ya sea en un estilo u otro. La naturaleza es un gran maestro y nos enseña su obra en cada rincón cada vez que paseamos entre ella, sólo hay que fijarse un poco para ver cómo esculpe raíces de árboles sobre una piedra o deja elevar una hilera de chopos a la ribera de un río para mostrarnos toda su belleza, nos hace un regalo que debemos saber capturar al instante sobre el lienzo.

Cuadro al oleo de un paisaje de amapolas

Cuadro al óleo de un paisaje de chopos y amapolas
Por último os muestro un par de cuadros al oleo que he realizado recientemente que son fruto de lo que vengo hablando en este comentario. Se trata de dos paisajes en los que las flores y los árboles son el resultado de una rigurosa investigación sobre el color y la luz que tiene la naturaleza en una época determinada del año como es la primavera.

Paul Cézanne solía decir que debemos tomar a la naturaleza como ejemplo, como soporte no pretender copiarla sino valernos de ella para realizar nuestra obra, es decir que sea un elemento presente pero sin llegar a copiarla ya que la naturaleza por si sola tiene una fuerza creadora con la que no podemos compararnos.

Esto es en lo que estoy estudiando desde hace un tiempo, el estudio y comportamiento de la naturaleza pasado al lienzo, y creo que básicamente es lo que hace cualquier paisajista que interpreta la naturaleza y el paisaje pero no lo copia, eso es otra cosa, simplemente interpreta lo que ve y sale por su mano a través del pincel, es como un filtro y esto no deja de ser curioso.



lunes, julio 07, 2014

Los interiores de Vermeer.

Santa Práxedes,  obra de Vermeer

 Recientemente se ha dado la noticia que una nueva obra de Vermeer va a ser subastada. Se trata de una obra de juventud del artista de Delft cuando contaba con 22 o 23 años. En esta pintura se puede ver mucha diferencia respeto a las siguientes obras de Vermeer y sobre todo al motivo en si. El artista holandés no era demasiado religioso aunque si abundan este tipo de temas en los cuadros de juventud de muchos artistas de la época, quizás para hacerse un hueco entre los artistas favoritos de la iglesia ya que a menudo financiaban muchas obras para decoración de diferentes iglesias y catedrales y era un modo de sobrevivir para muchos artistas.

No tiene que ver demasiado con e Veermer posterior aunque si se puede ver la mano de futuro artista que será y que un día pintará cuadros tan famosos como "El arte de la pintura" o "Muchacha con turbante" más conocida como "La joven de la perla".



 Quizás lo que llame más la atención es la quietud del ambiente que se respira en este tipo de cuadros que Vermeer pinta en su madurez. Aunque en otros también se puede apreciar el sonido de un instrumento o las carcajadas de los protagonistas del cuadro en la mayoría son estancias solitarias con una persona o dos como mucho con la luz tenue o indiferente de tiempo gris muy típico de Holanda que iluminan las estancias con una luz en la que no se aprecian los rayos del sol directos.


Vermeer retrató a figuras de la aristocracia de Delft ya que sus obras a menudo se situaban bajo el mecenazgo de familias pudientes pero también retrato a gente más humilde como la lechera que sobre estas líneas vierte su jarra de leche dentro de un recipiente. Lo que hace diferente a Vermeer de otros artistas de interiores es la magia de lo cotidiano, el ambiente de sosiego y relajación que se puede apreciar en sus cuadros y esa luz tan uniforme en todas las obras pero que a la vez añade mucho color y viveza a toda la obra.



 En al mayor parte de los casos los cuadros del artista no suelen  ser demasiado grandes sino todo lo contrario en algunos casos utilizando un formato muy pequeño lo que hace realmente complicado ese grado de perfección y detalle en cada pintura. El silencio, el crujir de la tarima o de los muebles que hay en la sala completamente en silencia podría ser algo que podemos sentir en la obra de Vermeer ya que nos hace viajar en el tiempo al siglo XVII holandés y eso no tiene precio.

 


miércoles, julio 02, 2014

El misterio de la luz. Momentos del día retratados al oleo.

Atardecer en el Valle de Bustarviejo (Madrid)
oleo sobre panel
Atardecer en los alrededores de Daimiel, Ciudad Real
oleo sobre panel
Hace muy poco pintaba dos cuadros al oleo en los que la luz era un elemento determinante en el desarrollo de estos cuadros al igual de lo que viene siendo toda la obra que he desarrollado en los últimos tiempos ya que me parece algo fundamental para proyectar no sólo un momento del día sino del estado de ánimo y no del estado de ánimo en el que se encuentra el artista sino lo que el artista quiere hacer sentir a los demás. De alguna manera el artista es un poco manipulador ya que a su antojo introduce de repente en su obra a la persona que la ve llevándola de la mano donde desea, pero creo que todas las artes tienen este componente ya que el artista no introduce en lo que quiere que sintamos en ese preciso momento, bien sea con música, con un libro o como es mi caso con la pintura. Presento dos cuadros muy distintos pero a la vez que tienen una luz en un momento del día muy similar, el atardecer. La hora en que el día se despide y el sol cae dejando una luz muy particular en la que los colores que a lo largo del resto del día no aparecen se pueden apreciar a esta hora del día y tanto el cielo como el paisaje se llena de matices y también donde los contrastes son más fuertes creando sombras de color por todo el paisaje y cierta melancolía nos invade es entonces el momento para retratar estos instantes.

jueves, junio 26, 2014

Dos cuadros de un mismo motivo en diferente tamaño

Paisaje al oleo de un campo de amapolas
Cuadro al oleo, Paisaje de chopos y amapolas
Cuadro al oleo de un paisaje de flores
Paisaje al oleo de un campo de amapolas
A veces ocurre que cuando pinto un cuadro en un tamaño más adelante lo realizo en otro diferente. Normalmente realizo un cuadro en pequeño formato para más adelante realizar uno en gran formato pero esta vez debido a un encargo a un tamaño determinado lo he realizado al revés de modo que primero hice el grande y una vez realizado me ofrecieron la posibilidad de realizar uno en formato más pequeño. Como es lógico son cuadros, no fotocopias por lo que he improvisado en la nueva versión y he añadido o colocado de otro modo algunos elementos y he matizado el color en algunas zonas como los árboles ya que he pensado que sería más conveniente de este modo presento el resultado de estas dos pinturas en las que muestro un paisaje de estilo impresionista con una fina pincelada que muestra un paisaje de un campo de amapolas en primavera, un paisaje de flores en el que la luz y el color son los protagonistas absolutos de esta escena.
El tamaño determina en gran medida el resultado del cuadro y irónicamente por ser menos espectaculares los tamaños pequeños siempre parecen menos atractivos que los grandes o menos valorados siendo complejos en su realización ya que se concentra todo en un espacio pequeño y limita al artista el movimiento teniendo que concentrarse más en cada paso que se da. En definitiva este es el resultado en dos tamaños muy diferentes el uno del otro ofreciendo una mirada con puntos en común en ambos cuadros sobre el paisaje pero que divergen en otras muchas cosas y esto es lo bonito de la pintura ya que ofrece siempre obras únicas.

jueves, junio 19, 2014

¿Te sientes insatisfecho con tus cuadros?

Retrato de Caballero, Velázquez
Retrato de Caballero, Velázquez (fragmento)
Un compañero de profesión norteamericano comentaba en su blog hace poco que a veces muchos artistas y el mismo sienten que no avanzan con sus cuadros y que todo se le viene abajo en un determinado momento y  le cuesta bastante sobreponerse para continuar pintando. Esto me ha parecido una buena idea para trasladarlo a este blog y profundizar sobre ello.

 Y es que es muy diferente pintar por afición a dedicarte a esto de lleno ya que como en varias ocasiones he dicho se necesita creer en lo que uno está realizando ya que no es un trabajo como otro cualquiera. A menudo se tiene una idea equivocada de lo que es el día a día de un artista, puede ser de la disciplina que sea y por tópicos que se dan por sentado provenientes de la televisión o los medios se tiene un concepto algo equivocado del artista viendo en ocasiones a una persona rara, encerrada en si misma con muchos problemas psíquicos etc.....la mayoría de las veces nada más lejos de la realidad.

El trabajo de un pintor, es bastante duro ya que como decía antes cuando viene la falta de motivación por la causa que sea, bien porque no progresamos y estamos estancados o por problemas externos la cosa se complica. Picasso decía que el artista es la persona que más decisiones toma por minuto y no me cabe duda de que estaba en lo cierto ya que aparte de la disciplina hay que ser muy constante pase lo que pase.

Habría que diferenciar dos puntos:
-La persona que se siente desmotivada en su carrera porque se siente estancado o perdido llevando tras de si varios años de carrera artística.
-La persona que se siente desmotivada porque carece de experiencia y encuentra carencias en su técnica y acaba de comenzar en la pintura.

Voy a empezar por el segundo. La técnica se aprende, todo el mundo sabe pintar, es cuestión de tiempo. La pintura es un 1% de inspiración y un 99% de transpiración como se suele decir, de modo que no hay que desanimarse y continuar trabajando mucho, sin parar, sin prisa pero sin pausa y veremos como poco a poco vamos mejorando y encontrando el camino donde queremos ir a parar. La pintura no es un  trabajo de resultados a largo plazo sino más bien lo contrario y hay que ser como un corredor de maratón, con un ritmo lento pero sin parar. Es importante leer mucho, ver exposiciones, conocer a otros artistas de los distintos periodos del arte. Hay vídeos por todo internet muy divulgativos sobre arte y su técnica que nos pueden hacer mejorar y pueden ser bastante útiles pero lo imprescindible como digo es trabajar mucho y pronto veremos como prosperamos y esto nos aportará una buena dosis de optimismo.

La persona que a lo largo de los años está desarrollando un trabajo y de repente se paraliza sin saber porqué, siente que su trabajo está estancado o que no le gusta lo que hace. En la mayoría de los casos lo que esta persona necesita es alimentarse de arte y ver otros trabajos de otras personas.

A esa persona yo le aconsejaría que lo dejara todo por un breve espacio de tiempo y que vea a otros artistas que son afines a su estilo y que siempre le han gustado, que los estudie bien y que saque ideas. Otra idea es dejar la pintura por un momento y centrarnos en el dibujo, en realizar estudios sobre papel muy rápidos para desatascar todo y que vuelvan a fluir el entusiasmo que siempre hemos tenido por la pintura.

Otra opción es poder realizar un motivo que nunca hayamos tocado, por ejemplo si somos paisajistas pues hacer un retrato. Y si conoces a otros artistas y se tiene la suficiente confianza con ellos es bueno compartir esto y que nos den su punto de vista.

Poniendo en práctica estos consejos seguro que vuelves a retomar tu camino. No olvides que esto le ha sucedido a otros artistas a lo largo de toda la historia del arte, ¡ánimo!.

domingo, junio 08, 2014

Un efecto de luz en un cuadro de una marina

Cuadro en acuarela de una marina
Marina del Cantábrico en acuarela, 42x30 cms
Algunos efectos de luz en los cuadros son realmente bonitos a la hora de pintarlos como es el caso de una marina que he pintado recientemente y en el que aparece un efecto luminoso en unas nubes grises de temporal. Estos cuadros realizados con acuarela son una oportunidad para poner en marcha muchas de las cosas que la técnica posee y que son esenciales en este tipo de pintura. Es bueno aportar cierto dramatismo a la escena añadiendo más color de lo normal ya que siempre el papel absorbe cierta cantidad de pigmento y de este modo quedará todo el color del cuadro equilibrado. Las rocas son otros de los elementos que aportan mucha vida a la composición así como perspectiva. A mí personalmente me gusta asomarme a las playas en esos días de temporal cuando el mar está realmente bonito demostrando toda su fuerza y observarlo bien. Esto sucede también cuando pinto cuadros de montaña nevados y con nubes amenazando tormenta o ventiscas de nieve. En realidad aunque se trata de motivos diferentes tienen muchas cosas en común.
Otro de los elementos fundamentales es al luz. La luz en un cuadro de este tipo debe estar bien encuadrada para que el cuadro tenga una iluminación lógica. En el cuadro que nos ocupa vemos como en el centro del cielo a una altura media las nubes se abren un poco dejando pasar la luz que ilumina de un modo directo el mar. Ocurre lo mismo con la luz amarilla que aparece en la zona superior derecha y que ilumina la zona de la playa con una franja de un amarillo dorado. Luego están las veladuras que siempre me gusta usar con algo de tempera blanca o gouache para realizar diferentes atmósferas y distancias en la misma composición, de este modo encontraremos más borrosa la zona de las rocas del fondo y más nítida la parte de rocas más próxima a la playa.

Las marinas como en otras ocasiones he comentado nos ofrecen la posibilidad de ser muy disciplinados a la hora de realizar uno de estos temas ya que el propio motivo lo requiere, de modo que hay que seguir uno tras otro todos los pasos hasta concluirlo y sobre todo intentar disfrutar al máximo de la experiencia y tratándose sobre todo de que nos guste el tema que vamos a pintar, esto se puede extender a cualquier tipo de tema y trabajo, de este modo las cosas salen mejor.

domingo, junio 01, 2014

Del boceto a tinta al cuadro al oleo



Hoy voy a comentar y comparar el proceso que a veces se lleva a cabo para realizar un cuadro al oleo y sobre todo las referencias que se pueden tomar respecto a la composición final del cuadro. En esta ocasión os presento un cuadro de una vista de la playa del Sardinero en Santander que pinte hace un tiempo. En la imagen superior se puede apreciar un dibujo a tinta que he realizado antes y que me sirve de referencia. Esto no quiere decir que el cuadro final sea exactamente como el dibujo inicial pero este tipo de dibujos servirá para saber qué cosa va en cada lugar y acercarme al aspecto que deseo que en este caso tenga el oleo.

Se puede comparar y ver que finalmente opté por una composición y un lienzo mucho más panorámico que el que aparece en el dibujo cerrando así las zonas superior e inferior.


Aún así se puede ver que hay bastante relación entre el dibujo y el oleo. Aparte, como he comentado en otras ocasiones es muy conveniente llevar siempre un cuaderno y lápiz o un rotulador para tomar diferentes apuntes ya que nos ayudará a entender mejor el entorno y también a captar algunos detalles de la zona y sobre todo a conseguir agilidad para capturar diferentes tipos de escenas. En cuanto al medio es indiferente, tanto en lápiz como en tinta o carboncillo es bueno para realizar un boceto previo o una serie de apuntes que nos ayuden con la obra final. En esta ocasión hablo de este tipo de dibujos rápidos de encajes casi intuitivos que es sobre todo trabajo pero nada definitivo, podría decirse que una herramienta más. Este tipo de estudios también se realizan a color en óleo sobre pequeñas tablas.

Este modo de trabajo ha sido utilizado por multitud de artistas a lo largo de la historia del arte, no obstante siempre hubo artistas que prefirieron trabajar directamente sobre el lienzo final obviando este tipo de bocetos ya que en pintura no hay una regla determinada y cada artista lleva un proceso determinado para conseguir lo que desea y es válido de igual modo.

A continuación  os envío un vídeo relacionado con lo que comento de los artistas británicos Richard Pikesley y David Paskett donde se les puede ver tomando apuntes en sus cuadernos en la playa de San Ives en la costa de Cornualles. Espero que os haya sido de utilidad.