lunes, agosto 22, 2016

El modelo ante el cuadro

Retrato al oleo de mi hijo durmiendo

Hace un año pinté este cuadro al óleo de mi hijo durmiendo al amanecer. Un año más tarde he fotografiado a mi hijo ante el cuadro que cuelga en una de las paredes de su habitación.

Siempre he sentido curiosidad por ver juntos al modelo y al cuadro y lo he hecho con alguien tan unido a mi como mi hijo. Es curioso verlo junto. Mi punto de vista unido a la realidad en un mismo instante.


Era temprano de mañana cuando pasé delante de la habitación donde mi hijo dormía. A esa hora quizás en la que mejor se está y en ese momento del mes de agosto el sol hacía su aparición colándose por las rendijas de las ventanas y iluminando la habitación. Entonces decidí retratar ese momento y capturar así un apunte para poder más tarde realizar un cuadro de ese instante.

Composición en tres viñetas de mi hijo ante el cuadro terminado
No deja de ser curioso ese instante que pinté. Vi en ese momento que había un cuadro en esa escena y con la pincelada que caracteriza mi obra muy pequeña y yuxtapuesta realicé el cuadro que muestro en la parte superior de esta entrada.

Hace unos días y por casualidad mi hijo se puso delante del cuadro terminado y le dije que le iba a hacer una foto. Le dije que hiciera lo que quisiera mientras to le tomaba algunas fotografías y el se puso a indicar con el dedo indice al cuadro. En ese momento fue curioso ver todo unido, el modelo junto al cuadro terminado y mi punto de vista acerca de mi hijo y la representación del mismo junto a la realidad de la propia persona que es mi hijo.

Suele ocurrir también con otro motivos pictóricos como paisajes y marinas. Fijo mi atención en un motivo concreto a la hora de pintarlo en mi estudio y cuando vuelvo a ese lugar en persona parezco estar ante el propio cuadro en si, como si la propia realidad adoptara la realidad pintada en el cuadro.

De algún modo se mitifica el motivo pintado y cuando se tiene delante parece increíble. La observación del modelo ya sea retrato o paisaje y el conocimiento del mismo hace que se valore mucho más, obviamente en el caso de mi hijo esto se da por sentado sin necesidad de realizar un cuadro pero me refiero sobre todo al pintar un lugar o un paisaje, de repente se aprecia mucho más ese lugar y nos parece mucho más atractivo.




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