martes, agosto 30, 2016

Dos marinas al oleo en dos momentos del día diferentes

Cuadros de dos momentos distintos del día con diferente luz pero con un tema similar al tratarse de dos marinas que he pintado recientemente.

La luz determina nuestras vidas y recuerdos a lo largo de nuestra existencia. Capturo esos momentos que guardo en mi memoria y plasmo sobre un lienzo.


Cuadro al oleo de un amanecer en el Mediterráneo
Amanecer en el Mediterráneo.

Recientemente he pintado dos cuadros al oleo de dos marinas en las que la luz es muy diferente tanto en una como en otra y es curioso ver cómo la luz condiciona nuestras vidas y recuerdos, por eso me decidí a realizar un comentario sobre estos dos cuadros a la vez que mostrarlos porque aunque la composición y formato de cada cuadro es diferentes sin embargo el tema principal que es el mar y la luz de dos momentos distintos del día sirve como vínculo entre ambas pinturas.

El primer cuadro que aparece en la parte superior de este comentario es un amanecer en el Mar Mediterráneo. Se trata de un momento del día muy peculiar y con una luz especial.

En el cuadro los tonos azules se mezclan con los tonos rosados y naranjas del cielo y del reflejo en el mar. Un momento del día que nos habla y comenta muchas cosas. El principio de un nuevo día, nuevas cosas por venir y porque no, incertidumbre.

La técnica que utilizo como en muchos de mis cuadros se acerca al impresionismo pero por decirlo de alguna manera un impresionismo moderado, a medio camino entre la pintura del Romanticismo y el primer pre-Impresionismo.


Marina de una escena de mediodía en el Mar Mediterráneo
Efecto de luz de mediodía en una playa del Mediterráneo.

En segundo lugar una marina al óleo también pero de un momento muy distinto esta vez. Se trata de el mediodía. Otro de esos momentos de luz muy especiales sobre todo en toda la costa del Mediterráneo. Se trata de un cuadro lleno de luz, de un mar de plata que ciega nuestra vista pero que no podemos dejar de mirar.

Un momento en nuestra memoria de nuestra infancia que guardamos y atesoramos. El momento en el que nos acercábamos al mar y el olor, la brisa y el tacto de la arena en nuestros pies nos invadían de emociones que nos gustaban y hoy seguimos disfrutando pero de otro modo algo más anestesiados por la madurez.

Esto es lo bonito de la pintura, el poder recoger momentos de nuestra vida aportando nuestra propio punto de vista sobre cada cosa.

lunes, agosto 22, 2016

El modelo ante el cuadro

Retrato al oleo de mi hijo durmiendo

Hace un año pinté este cuadro al óleo de mi hijo durmiendo al amanecer. Un año más tarde he fotografiado a mi hijo ante el cuadro que cuelga en una de las paredes de su habitación.

Siempre he sentido curiosidad por ver juntos al modelo y al cuadro y lo he hecho con alguien tan unido a mi como mi hijo. Es curioso verlo junto. Mi punto de vista unido a la realidad en un mismo instante.


Era temprano de mañana cuando pasé delante de la habitación donde mi hijo dormía. A esa hora quizás en la que mejor se está y en ese momento del mes de agosto el sol hacía su aparición colándose por las rendijas de las ventanas y iluminando la habitación. Entonces decidí retratar ese momento y capturar así un apunte para poder más tarde realizar un cuadro de ese instante.

Composición en tres viñetas de mi hijo ante el cuadro terminado
No deja de ser curioso ese instante que pinté. Vi en ese momento que había un cuadro en esa escena y con la pincelada que caracteriza mi obra muy pequeña y yuxtapuesta realicé el cuadro que muestro en la parte superior de esta entrada.

Hace unos días y por casualidad mi hijo se puso delante del cuadro terminado y le dije que le iba a hacer una foto. Le dije que hiciera lo que quisiera mientras to le tomaba algunas fotografías y el se puso a indicar con el dedo indice al cuadro. En ese momento fue curioso ver todo unido, el modelo junto al cuadro terminado y mi punto de vista acerca de mi hijo y la representación del mismo junto a la realidad de la propia persona que es mi hijo.

Suele ocurrir también con otro motivos pictóricos como paisajes y marinas. Fijo mi atención en un motivo concreto a la hora de pintarlo en mi estudio y cuando vuelvo a ese lugar en persona parezco estar ante el propio cuadro en si, como si la propia realidad adoptara la realidad pintada en el cuadro.

De algún modo se mitifica el motivo pintado y cuando se tiene delante parece increíble. La observación del modelo ya sea retrato o paisaje y el conocimiento del mismo hace que se valore mucho más, obviamente en el caso de mi hijo esto se da por sentado sin necesidad de realizar un cuadro pero me refiero sobre todo al pintar un lugar o un paisaje, de repente se aprecia mucho más ese lugar y nos parece mucho más atractivo.




martes, agosto 09, 2016

Dos cuadros de atardeceres.


Atardecer en la Pedriza, oleo sobre lienzo

No hace mucho he pintado dos cuadros de pequeño formato y de tema similar. Se trata de dos atardeceres en los que la luz de ese momento del día protagoniza los dos cuadros. La luna es otro elemento que tiene su protagonismo en ambas pinturas apareciendo entre las últimas luces del día en un cielo de tono claro.El primer cuadro es un atardecer en la zona de la Pedriza en Madrid.


El entorno como su propio nombre indica se compone de piedras de diferentes formas creando un laberinto de figuras que es realmente atractivo. El momento del día que represento pronuncia sus sombras largas y tiñe de color anaranjado y ocre las piedras.

Atardecer en Carrión de Calatrava, oleo sobre lienzo

En el siguiente cuadro los elementos que lo componen son casi iguales pero el paisaje es totalmente diferente. En esta ocasión pinto un humedal en los alrededores de las Tablas de Daimiel. La luna al igual que el cuadro anterior también hace su presencia de un modo tímido y los colores y la luz de tonos rojizos y ocre convierten el paisaje en una escena otoñal con colores propios en este lugar es esa estación.


Son muy evocadores los atardeceres proyectando multitud de sensaciones e inspirando gran cantidad de cosas distintas y que otros momentos del día no producen y por eso me gusta realizar cuadros de este momento del día.