viernes, enero 22, 2016

Dos acuarelas de paisajes

Acuarelas de paisajes

En estas dos acuarelas sin terminar que hiciera el artista británico David Cox se puede apreciar el sistema de trabajo que llevaba a cabo el artista lo que me ha llevado a escribir este comentario sobre el proceso de pintura de acuarelas como en este caso.

No es frecuente ver el proceso de creación de algunos cuadros, sobre todo si se trata de acuarelas y a menudo vemos la obra terminada pero no abandonada a la mitad y sobre todo si se trata de un artista que es reconocido por la maestría en el manejo de la pintura con acuarelas como lo fue David Cox.
Acuarela de David Cox
En estas acuarelas lo primero que vemos es el dibujo a lápiz que realiza el artista antes de comenzar a utilizar el color. Esto es fundamental. De hecho es realmente vital el dibujo en cualquier tipo de pintura ya que es la base de cualquier cuadro y la base de conocimiento de lo que queremos pintar.

Estudio en acuarela de David Cox
Probablemente y al igual que muchos artistas de la época en la que se frecuentaba pintar al aire libre y sobre todo una época en la que los artistas tenían un afán de exploración del medio más allá de los motivos artísticos, es decir un interés por examinar el medio y representarlo, pintar efectos de luz, fenómenos meteorológicos como tormentas o tempestades en ese preciso momento como hiciera el famoso J.M.W. Turner. De este modo en las dos acuarelas que presento se puede apreciar la rapidez de la ejecución de las mismas sobre todo en la segunda dejando sólo parcialmente manchadas y marcadas algunas zonas.

Recomiendo que se vea con detenimiento el resto de la obra de este artista, se puede encontrar bastante información sobre él en internet,

martes, enero 05, 2016

De la fotografía al cuadro

Tomando como referencia una fotografía he realizado el cuadro que muestro a continuación.

Desde que se invento la fotografía numerosos artistas han hecho uso de la fotografía para usarlo cómo modelo y pintar sus cuadros. En este caso he pintado un paisaje de la provincia de Alicante sirviéndome de una imagen.


Cuadro al óleo de un paisaje de los alrededores de Llibert en Alicante

Fotografía de Kika Zaragoci Soliveres que ha servido de modelo para realizar el cuadro
Pintar a partir de una imagen tomada por el ojo de una cámara puede parecer un proceso que no es natural ya que acostumbramos a tener un concepto muy estereotipado del artista que pinta del natural o la figura humana a través de un modelo en su estudio. Esto es verdad y se pinta así también pero los artistas a lo largo de los siglos se han valido de multitud de elementos que les han servido de ayuda para la representación de lo que quieren capturar y la fotografía es uno de ellos.

Hay que decir que no todas las fotografías valen, es decir, por su composición tonos, colores etc...a veces sólo son válidas como lo que son pero de poco sirven a la hora de pintarlas sobre un lienzo.

Personalmente suelo utilizar este medio para realizar composiciones y para estudiar el modelo que quiero representar pero hago muchas hasta que consigo una imagen que reúna todas las características que busco.

Muestro aquí un cuadro de reciente creación de un paisaje que cuando lo vi por primera vez pensé que dentro de esa imagen había un cuadro. En las dos imágenes en la parte superior se puede apreciar arriba el cuadro terminado y abajo la fotografía que me sirvió como modelo a nivel compositivo, como referencia de color pero luego hay que llevar todo eso a nuestro modo de entender ese paisaje y trasladarlo y adaptarlo a la técnica que suelo utilizar cuando pinto un cuadro que a día de hoy es bastante impresionista.

Pinceladas rápidas, pequeñas y yuxtapuestas entre si con diferentes direcciones creando un mosaico de color. Colores más oscuros en las primeras capas de pintura y más claros en las más superiores dejando ver también las más oscuras sin llegar a cubrirlo del todo de modo que al alejarnos vemos colores claros y oscuros mezclados entre si y mezclándose en nuestra mirada ya que si miramos al cielo vemos que no está compuesto sólo por un color sino por multitud en función de cómo incida la luz. De modo que este cuadro al óleo es una impresión de ese paisaje, una captura de ese momento en el que se puede apreciar aparte del color y la atmósfera el viento, algo invisible pero que queda patente en el cuadro al ver las ramas y las hojas en ligero movimiento, un movimiento generando por la suave y cálida brisa de una mañana de primavera.

Pintar un cuadro de estas características se basa en la observación concienzuda de la imagen o del paisaje que tenemos en ese momento, como he comentado en otras ocasiones el artista debe aprender a mirar, a observar la naturaleza y el medio que lo rodea. Pissarro decía de Monet esto y que al pintura de este era poesía a través d la armonía de los colores. Esta es al meta cuando pinto un cuadro, el crear un espacio de armonía de colores y esa lógica para el ojo que lo ve parte de la realidad, de un paisaje real que a través de mi mirada la transformo en mi realidad y entonces es cuando realizo el cuadro con un estilo determinado como es el caso al comparar la imagen del paisaje real con el cuadro.

En cuanto al parecido entre el cuadro y la imagen no hay que prestar demasiada atención al respecto ya que la imagen es sólo una referencia, no quiere decir que sea exactamente igual que la fotografía ya que es una interpretación de la realidad y todo debe adaptarse a nuestro concepto en este caso del paisaje que estamos observando. Siempre se suele caer en el error de comparar la realidad con el cuadro y no es bueno hacerlo ni siquiera en el caso de los artistas hiperrealistas ya que incluso en este caso la realidad captada por artistas que pintan en este estilo es también una realidad cambiada y adaptada a su modo de ver las cosas.