domingo, septiembre 21, 2014

El cuaderno de apuntes, una herramienta muy útil para nuestros posteriores cuadros

Hoy quiero mostraros un poco mi cuaderno de apuntes y esbozos en el que a menudo realizo pequeños dibujos rápidos en el que plasmo rápidamente una idea un inicio de un cuadro que posiblemente más adelante se convertirá en un cuadro de mayor formato pero ¿es realmente necesario este tipo de cuadernos?
Aspecto exterior del libro de apuntes

Se que al principio es muy tentador comenzar directamente a pintar y lo que uno desea siempre es ponerse frente al lienzo para trabajar con el color pero si tenemos un poco de paciencia y realizamos antes este tipo de estudios veremos la utilidad y los progresos que tenemos en poco tiempo y aparte lo bonito que es ver cómo un cuadro crece desde cero.

Uno de los estudios realizados en acuarela
El primer estudio que presento encima de estas líneas es un apunte en acuarela de un paisaje con un cielo bastante nublado. Un paisaje con un punto del horizonte muy bajo y una gran superficie ocupada por el cielo que llena casi toda la hoja. Posteriormente realicé un cuadro en acuarela partiendo de esta pequeña nota que muestro a continuación. No se trata de compararlos pero si de ver la evolución. Las pequeñas manchas violetas en la hierba y los árboles haciendo perfil con el horizonte.
Acuarela de un paisaje de flores, resultado del apunte anterior.
En el siguiente cuadro bajo estas líneas vemos una composición vertical de otra vista de una calle que posteriormente pintaría en óleo. El paisaje tiene como elemento principal la montaña del fondo. Se trata de un trabajo de estudio rápido para tener una idea de los colores de la zona y de la composición del lugar con algunos trazos.
Esbozo en acuarela

Y bajo estas líneas está el cuadro final. Se trata de un cuadro al óleo de pequeñas dimensiones en el que retrato el paisaje del que hablaba arriba. Si se compara con el estudio preliminar realizado en el cuaderno de esbozos se puede apreciar la evolución del mismo pero cómo mantiene la idea principal. Incluso de este pequeño cuadro pintado sobre panel es posible que más adelante realice uno mayor sobre tela y bastidor, quién sabe, esto es algo que el mismo cuadro pasado un tiempo y al verlo pedirá que se haga.

Cuadro al óleo realizado en base al estudio anterior
Este es el ejemplo que quería mostraros en base a algunos ejemplos de pequeños dibujos o acuarelas realizados recientemente y su posterior realización del cuadro final. Es muy útil como decía antes el poder llevar siempre este tipo de cuadernos acompañado de un pequeño estuche de acuarelas para pintar lo que vemos en ese momento y de este modo acompañar y ver el proceso creativo.



jueves, septiembre 11, 2014

La luz en dos cuadros al oleo de temas de marina y paisaje, la experiencia vivida

Hoy voy a comentar dos de los últimos trabajos realizados recientemente. Se trata de dos cuadros al oleo de distinto formato y tema pero que tienen algo en común, un hilo conductor que se aprecia a lo largo de toda mi pintura que es la luz. El interés que siempre he mostrado por la luz que condiciona nuestra vida y en mi caso también mi trabajo ya que me interesa mucho los momentos de luz especiales que se pueden apreciar en distintos paisajes de muy distintos lugares. Es realmente emocionante enfrentarse a tal reto con el lienzo en blanco ante nosotros, es entonces cuando multitud de sensaciones se nos vienen encima de repente y sobre todo preguntas como: "¿seré capaz de pintarlo?" pero en la mayoría de los casos las dudas se aclaran remangándose y poniéndonos manos a la obra. A veces es complicado y unas veces cuenta más que otras pero al final se logra siempre. Hay algo que me gustaría comentar y es no conformarnos con cualquier cosa y ser algo ambiciosos en el resultado porque no se bueno acabar el día con esa pequeña cosa que pudimos realizar y no la hicimos de modo que hay que procurar que el cuadro esté al menos a nuestro gusto porque que le guste al que lo vea es otra historia

Cuadro al oleo de unos árboles
Cuadro al oleo de un paisaje de la Fuente del Cura en Miraflores de la Sierra, Madrid.
Como decía tenemos ante nosotros dos cuadros de distinto formato, tamaño y tema pero con el elemento común de la luz. En ambos los momentos del día elegidos son muy particulares. En el primer cuadro de los árboles es un momento en el mediodía con un cielo algo blanco que hace algo de contraluz en las ramas y hojas. La luz se cuela entre las ramas sobre todo por la parte derecha superior. Estas ramas están delante de los chopos alargados y la luz es más fuerte por ahí de modo que las ramas des estos robles casi se acercan al negro con una oscuridad bastante atenuada.

Cuadro al oleo dela playa de los Locos en Suances, Cantabria.
La siguiente pintura es un cuadro que dista mucho del anterior en cuanto a tamaño y formato. Recoge un momento único. Se trata de una marina de la zona de los acantilados de Suances en Cantabria junto a la playa de los Locos, muy conocida. En ella una luz de tarde se cuela entre las nubes e ilumina el mar creando una multitud de brillos en el agua. Un momento único también con el contraluz como hilo conductor del cuadro algo similar en iluminación en cuanto al anterior pero ¿que hay de lo que sentimos cuando vemos estos cuadros? la magia de la luz nos transporta a momentos vividos en ciertos lugares que nos traen recuerdos que pertenecen a nuestra vida. De alguna manera la pintura trata de recoger esos momentos e inmortalizarlos ya que son parte de nuestro patrimonio, parte de todos nosotros y es bonito volver a viajar a aquel lugar por un momento a través de la pintura.
Feliz viaje.