viernes, mayo 02, 2014

Revisitando a Sorolla en Jávea

El bote blanco, oleo sobre lienzo
El bote blanco, oleo sobre lienzo
Me encuentro pasando unos días en Jávea. Este lugar fue durante una campaña de verano de 1905 el lugar que Joaquín Sorolla eligió para realizar varias obras y poder quitarse las ganas que tenía de poder venir a pintar algunos cuadros del Mediterráneo. Si se observa la obra de Sorolla se puede apreciar que hay muchos temas que tienen como telón de fondo este lugar de la costa alicantina. Conocía el lugar pero lamentablemente no tuve buen tiempo cuando lo visité por primera vez aunque de alguna manera pude intuir de lo que hablaba Sorolla en sus cartas a su esposa Clotilde cuando decía: "Jávea sublime, inmensa, lo mejor que conozco para pintar..."  Y continúa más adelante con«.. tiene todo lo que yo deseo y más, y si tu vieras lo que tengo delante de mi casita, no encontrarías palabras para enaltecerlo; yo enmudezco de la emoción que aún me domina; imagínate que mi casa está situada en el mismo Monte Carlo; esto es todo una locura de sueño, el mismo efecto que si viviera dentro del mar, a bordo de un gran buque ¡¡Qué mal hiciste en no venir!!, serías tan feliz… ¡gozarías tanto!... este es el sitio que soñé siempre, Mar y Montaña, pero ¡qué mar!"


María y Clotilde en las rocas, oleo sobre lienzo
María y Clotilde en las rocas, oleo sobre lienzo

De este modo describía el pintor valenciano el lugar que hoy visito por segunda vez y sobre todo del que estoy disfrutando de la mano del artista viendo el Cabo de San Antonio de nuevo, la isla de Portixol o otros tantos lugares que Sorolla retrató con maestría plasmando esa luz de la que le hablaba a su mujer en sus cartas.

Jávea
Jávea

En efecto recorriendo algunos de los paisajes de Jávea se puede apreciar que la luz que hay en este lugar es muy distinta a la de otras partes del Mediterráneo incluida a la de la Valencia natal del artista ya que es realmente espectacular el color del azul del mar, azul ultramar tal y como se llamar el color para denominar ese azul intenso que probablemente se bautizara después de ver en un día claro este mar. A lo largo de un día pude apreciar cómo el color cambiaba ya que amaneció algo nublado y de repente a lo largo de la mañana el sol salió y el color del mar cambió por completo transformándolo en un azul puro, intenso al igual que las calas de aguas transparentes.

En las rocas, Jávea, oleo sobre lienzo, Joaquín Sorolla
En las rocas, Jávea, oleo sobre lienzo, Joaquín Sorolla
Por otro lado dispone de gran cantidad de lugares por el interior que ofrecen paisajes espectaculares con el monte Montgó muy cercano lo que hace que el conjunto del sitio sea un autentico paraíso para cualquier artista que quiera pasar unos días por aquí pintando o por lo menos tomando apuntes, notas y demás como en mi caso y no por ello arrepentido aunque algún día me vendré por aquí con todo lo necesario para pintar este lugar al natural.
Cuadro al óleo de Jávea
Luz de tarde, Jávea
Aquí he querido añadir algunos cuadros al oleo que Sorolla pintó en esos días que pasó por aquí y que fué tan feliz haciéndolo a pesar del cansancio que acumulaba de los años pasados y de algunas desgracias ocurridas en su entorno familiar. El encargo que la Hispanic Society le había encomendado para la decoración de varios paneles del mismo lugar en Nueva York le absorbió muchos meses dejando apartados los temas que le gustaba pintar.

El Cabo de San Antonio, Jávea
El Cabo de San Antonio, Jávea
Junto con los cuadros he intercalado algunas fotografías que he tomado desde algunos lugares que en su día el mismo Sorolla tomó como referencia de manera que con los cuadros y las fotografías originales se puede ver más de cerca que la luz que pintó en sus cuadros es la que realmente hoy día se puede apreciar aún por lo que el artista ofreció una visión del lugar realmente sincera y honesta y igual a la que existe en la realidad.

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