martes, enero 07, 2014

La pintura al aire libre de Camille Corot

  Jean-Baptiste Camille Corot
Jean-Baptiste Camille Corot
 Camille Corot fue uno de los artistas más famosos de la llamada escuela de Barbizón que aunque no existió la escuela como tal se llamó así a un grupo de pintores de los alrededores de la localidad francesa y que por primera vez decidieron salir a pintar al aire libre como lo fue también Millet y sus escenas de trabajos en el campo tan conocidas como "El Angelus" o "Las espigadoras". Charles Baudelaire hizo un estudio muy interesante sobre Corot que hoy se puede encontrar con facilidad, su título es "Corot y el paisaje" y se trata de un breve análisis sobre la figura del pintor, su obra, sus rutinas y demás y es por ello que quiero transcribir aquí parte de una carta que aparece en este libro. Una carta a Graham un amigo suyo en el que le explica de modo improvisado en el mismo momento en el que se encuentra pintando un cuadro lo que siente y como cambia todo delante de sus ojos. Al parecer se trata de una carta que resultó difícil de traducir debido a que fue escrita con lápiz muy deprisa llevado por el momento que estaba viviendo

  Jean-Baptiste Camille Corot
  Jean-Baptiste Camille Corot

en ese preciso momento y como si de un momento de ensoñación se tratara el artista intentaba transcribir en papel todo cuanto sucedía y que dice así:

"La jornada de un paisajista es un regalo. Anhelas cualquier instante, y te despiertas a las tres de la madrugada, mucho antes de que el sol se ponga de ejemplo.
Sales al silencio y te sientas bajo un árbol, y miras y miras, y esperas y esperas. Aún está todo oscuro, los ruiseñores aún duermen, todos los ruidos de la noche han cesado, los grillos duermen, incluso, las estrellas parecen ausentes. Esperas. Parece que nada hay que ver, sólo formas oscuras, espectrales, contra el fondo azul-negro del cielo. La naturaleza se esconde tras un velo, que sólo deja ver algunas masas vagamente esbozadas. El rocío, el dulce incienso de la primavera está en el aire-lo respiras; te embarga una emoción casi religiosa; cierras los ojos un instante, dando gracias por estar vivo. 
Ojos cerrados sólo un rato, porque algo está a punto de ocurrir. Expectante, esperas, escuchas, contienes la respiración, todo se estremece con una delicia que es como un desperezarse, una caricia que anuncia la llegada del día. Respiras entrecortado, contienes la respiración y escuchas; esperas; escrutas, escuchas.
¡Zas! Un pálido rayo amarillo se dispara desde el horizonte hacia el cenit. El amanecer no llega de golpe; lo hace a saltos, en tímidas zancadas. ¡Zas! Otro rayo; mientras, el primero se pierde en el cielo púrpura, arqueado. ¡Zas, Zas! El este se enciende.
Las flores a tus pies despiertan, con ánimo alegre. El canto de los pájaros, ¡cómo cantan!, ¿cuándo empezaron? Los primeros rayos de luz te distrajeron....."

Es interesante por tanto poder adquirir el libro de Charles Baudelaire sobre Corot y poder leer el texto completo y el análisis que Baudelaire hace de la pintura del artista. Es fácil encontrarlo en cualquier librería.


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