viernes, enero 17, 2014

Efectos de luz en algunas marinas al oleo


Hoy voy a comentar a través de algunos de mis últimos cuadros al óleo algunos de los efectos que me gusta representar de vez en cuando en mi pintura. Efectos de luz en ocasiones de modo más directo y evidente y en otras ocasiones de modo más sutil. Debajo de cada cuadro comentaré el efecto elegido y porqué lo elegí. Son escenas en los que la luz tiene un protagonismo vital y que en muchas ocasiones huimos de realizar este tipo de situaciones quizás porque nos parece algo complicado pero no es tanto como lo parece. Hay que tener en la cabeza el orden de cada uno de los elementos a la hora de pintarlos para que tengamos éxito en nuestro cometido.

marina al oleo de La Coruña
Costa de la Coruña, oleo sobre panel
Este primer cuadro es un afecto de luz nocturna en la costa del norte de España, en concreto en Galicia. La luz de noche también tiene una magia muy especial y es realmente interesante el poder pintarla. A muchos artistas a lo largo de la historia del arte les ha interesado pintar escenas nocturnas y realmente es un reto ya que hay que jugar con otro registro totalmente diferente.

Cuadro al oleo de Torrevieja
Cabo Cervera, oleo sobre lienzo
El siguiente cuadro es una escena de mañana en el Mediterráneo en los alrededores de Torrevieja en un lugar llamado Cabo Cervera. Se trata de un cuadro a la luz del mediodía en otoño cuando la luz a esta hora del día es muy diferente a la de verano ya que el sol está algo más alto y ilumina de otro modo, si fuera verano el cuadro lo hubiera pintado con una luz mucho más brillante sobre todo en la zona del mar.

Marina al oleo de Málaga
Marina al oleo de Torre del Mar
Con este oleo explico un poco lo que anteriormente decía. A diferencia del anterior este cuadro si tiene luz de verano y aunque sea de otro punto de España como es Málaga la luz es muy parecida, brillando el mar y dejando las figuras en contraluz brillando algunos puntos de su cuerpo y en las olas del mar creando diferentes efectos de luz como cuando la ola se levanta dejando un color de un verde tierra en su interior debido precisamente a la arena que levanta al moverse.

Cuadro al óleo de Ibiza
Cuadro el óleo de una cala de Ibiza
Otro cuadro de un efecto de luz Mediterráneo, esta vez en la isla de Ibiza en las Baleares. Otra escena pero esa vez de tarde. Las siluetas de las personas que están a punto de zambullirse en el agua hacen perfil con la claridad del sol resplandeciendo y casi cegando nuestra mirada. También hay que destacar en el oleo los brillos que hay en la zona inferior del cuadro.

Cala Canutells, cuadro al oleo
Cuadro al óleo de la Cala Canutells
Por último otra escena del Mediterráneo. Se trata también de otro cuadro de las Islas Baleares, esta vez de una cala de Menorca llamada Cala Canutells y en la que a la luz de una tarde de verano se ilumina el mar como si fuera de plata y las embarcaciones típicas de la isla están amarradas en el muelle mientras que unas personas apenas apreciables por el resplandor y que se sitúan en la parte superior derecha bajo una de las barcas disfrutan de un baño en esta zona. La luz brilla en un sólo punto del cuadro mientras que estamos rodeados de rocas como si nos asomáramos a contemplar la escena y la zona que está frente a nosotros está en penumbra llegando la luz del extremo superior derecho colándose en el lienzo y iluminando el conjunto de la pintura.

martes, enero 07, 2014

La pintura al aire libre de Camille Corot

  Jean-Baptiste Camille Corot
Jean-Baptiste Camille Corot
 Camille Corot fue uno de los artistas más famosos de la llamada escuela de Barbizón que aunque no existió la escuela como tal se llamó así a un grupo de pintores de los alrededores de la localidad francesa y que por primera vez decidieron salir a pintar al aire libre como lo fue también Millet y sus escenas de trabajos en el campo tan conocidas como "El Angelus" o "Las espigadoras". Charles Baudelaire hizo un estudio muy interesante sobre Corot que hoy se puede encontrar con facilidad, su título es "Corot y el paisaje" y se trata de un breve análisis sobre la figura del pintor, su obra, sus rutinas y demás y es por ello que quiero transcribir aquí parte de una carta que aparece en este libro. Una carta a Graham un amigo suyo en el que le explica de modo improvisado en el mismo momento en el que se encuentra pintando un cuadro lo que siente y como cambia todo delante de sus ojos. Al parecer se trata de una carta que resultó difícil de traducir debido a que fue escrita con lápiz muy deprisa llevado por el momento que estaba viviendo

  Jean-Baptiste Camille Corot
  Jean-Baptiste Camille Corot

en ese preciso momento y como si de un momento de ensoñación se tratara el artista intentaba transcribir en papel todo cuanto sucedía y que dice así:

"La jornada de un paisajista es un regalo. Anhelas cualquier instante, y te despiertas a las tres de la madrugada, mucho antes de que el sol se ponga de ejemplo.
Sales al silencio y te sientas bajo un árbol, y miras y miras, y esperas y esperas. Aún está todo oscuro, los ruiseñores aún duermen, todos los ruidos de la noche han cesado, los grillos duermen, incluso, las estrellas parecen ausentes. Esperas. Parece que nada hay que ver, sólo formas oscuras, espectrales, contra el fondo azul-negro del cielo. La naturaleza se esconde tras un velo, que sólo deja ver algunas masas vagamente esbozadas. El rocío, el dulce incienso de la primavera está en el aire-lo respiras; te embarga una emoción casi religiosa; cierras los ojos un instante, dando gracias por estar vivo. 
Ojos cerrados sólo un rato, porque algo está a punto de ocurrir. Expectante, esperas, escuchas, contienes la respiración, todo se estremece con una delicia que es como un desperezarse, una caricia que anuncia la llegada del día. Respiras entrecortado, contienes la respiración y escuchas; esperas; escrutas, escuchas.
¡Zas! Un pálido rayo amarillo se dispara desde el horizonte hacia el cenit. El amanecer no llega de golpe; lo hace a saltos, en tímidas zancadas. ¡Zas! Otro rayo; mientras, el primero se pierde en el cielo púrpura, arqueado. ¡Zas, Zas! El este se enciende.
Las flores a tus pies despiertan, con ánimo alegre. El canto de los pájaros, ¡cómo cantan!, ¿cuándo empezaron? Los primeros rayos de luz te distrajeron....."

Es interesante por tanto poder adquirir el libro de Charles Baudelaire sobre Corot y poder leer el texto completo y el análisis que Baudelaire hace de la pintura del artista. Es fácil encontrarlo en cualquier librería.